DIA INTERNACIONAL DEL TEATRO.

Día-Internacional-del-Teatro
Se celebra y conmemora anualmente el 27 de marzo por los Centros ITI y la comunidad teatral internacional. Varios eventos teatrales nacionales e internacionales son organizados para conmemorar esta ocasión. Uno de los más importantes es la circulación del Mensaje Internacional del Día Mundial del Teatro a través del cual, por invitación del ITI, una figura de talla mundial comparte sus reflexiones sobre el tema del Teatro y una Cultura de Paz”.

Mensaje del Día Mundial del Teatro 2017

IsabelleHupeert

Isabelle Huppert

Así que, aquí estamos una vez más. Reunidos de nuevo en la primavera, 55 años desde nuestra reunión inaugural, para celebrar el Día Mundial del Teatro. Sólo un día, 24 horas, se dedica a celebrar el teatro en todo el mundo. Y aquí estamos en París, la ciudad principal del mundo para atraer a grupos teatrales internacionales, para venerar el arte del teatro.
París es una ciudad mundial, apta para contener en un día de celebración, las tradiciones del teatro mundial; desde aquí en la capital de Francia, podemos transportarnos a Japón experimentando el teatro Noh y Bunraku, trazar una línea desde aquí a pensamientos y expresiones tan diversas como la Ópera de Pekín y Kathakali; el escenario nos permite permanecer entre Grecia y Escandinavia mientras nos envolvemos en Esquilo e Ibsen, Sófocles y Strindberg; nos permite volar entre Gran Bretaña e Italia mientras reverberamos entre Sarah Kane y Prinadello. En el curso de estas veinticuatro horas podemos ir de Francia a Rusia, de Racine y Moliere a Chejov; incluso podemos cruzar el Atlántico como un rayo de inspiración para servir en un Campus en California, atrayendo a un joven estudiante allí a reinventarse y hacerse un nombre en el teatro.
De hecho, el teatro tiene una vida tan próspera que desafía el espacio y el tiempo; sus piezas más contemporáneas se nutren de los logros de los siglos pasados e incluso los repertorios más clásicos se vuelven modernos y vitales cada vez que se representan de nuevo. El teatro renace siempre de sus cenizas, mudando sólo sus convenciones anteriores en sus nuevas formas: así es como se mantiene vivo.
El Día Mundial del Teatro obviamente no es un día cotidiano para ser integrado con el discurrir de los demás días. Nos da acceso a un inmenso espacio-tiempo continuo a través de la pura majestuosidad del canon global. Para tener la capacidad de conceptualizar esto, permítanme citar a un dramaturgo francés, tan brillante como discreto, Jean Tardieu: al pensar en el espacio, Tardieu dice que es sensato preguntar “¿cuál es el camino más largo de uno a otro?”…Sugiere medir el tiempo “en décimas de segundo, el tiempo que se tarda en pronunciar la palabra ‘eternidad’ “… Para el espacio-tiempo, sin embargo, dice: “antes de que te duermas, fija tu mente en dos puntos del espacio y calcula el tiempo que toma, en un sueño, ir de uno a otro”. Es la frase en un sueño la que siempre se ha quedado conmigo. Parece como si Tardieu y Bob Wilson se hubieran conocido. También podemos resumir la singularidad temporal del Día Mundial del Teatro citando las palabras de Samuel Beckett, que hace que el personaje de Winnie diga, en su estilo expeditivo: “Oh, qué hermoso día habrá sido”. Al pensar en este mensaje, que me siento honrada de haber sido invitada a escribir, recordé todos los sueños de todas estas escenas. Como tal, es justo decir que no vine sola a esta sala de la UNESCO; cada personaje que he interpretado está aquí conmigo, papeles que parecen desvanecerse cuando cae la cortina, pero que han tallado una vida subterránea dentro de mí, esperando para socorrer o destruir los papeles que siguen; Phaedra, Araminte, Orlando, Hedda Gabbler, Medea, Merteuil, Blanche DuBois … También, complementándome mientras estoy hoy ante ustedes, están todos los personajes que amé y aplaudí como un espectadora. De esta forma, por lo tanto, pertenezco al mundo. Soy griega, africana, siria, veneciana, rusa, brasileña, persa, romana, japonesa, una newyorquina, una marsellesa, una filipina, una argentina, una noruega, una coreana, una alemana, una austriaca, una inglesa – una verdadera ciudadana del mundo, por virtud del ensamblaje personal que existe dentro de mí. Ya que es aquí, en el escenario y en el teatro, donde encontramos la verdadera globalización.
Laurence Olivier anunció en el Día Mundial del Teatro en 1964 que, después de más de un siglo de lucha, se acababa de crear un Teatro Nacional en el Reino Unido, al que inmediatamente quiso transformar en un teatro internacional, al menos en términos de su repertorio. Sabía muy bien que Shakespeare pertenecía al mundo.
Al investigar la escritura de este mensaje, me alegró saber que el mensaje inaugural del Día Mundial del Teatro de 1962 fue confiado a Jean Cocteau, un candidato apropiado debido a su autoría del libro ‘Around the World Again in 80 Days’ (Alrededor del mundo otra vez en 80 días). Esto me hizo darme cuenta de que he ido alrededor del mundo de una manera diferente. Lo hice en 80 representaciones o en 80 películas. Incluyo películas en esta celebración ya que no hago distinciones entre interpretar en el teatro o interpretar en películas, lo que incluso me sorprende cada vez que lo digo, pero es cierto, así es, no veo diferencia entre los dos.
Hablando aquí no soy yo misma, no soy una actriz, soy una de las muchas personas que el teatro usa como un conducto para existir y es mi deber ser receptivo a esto – o, en otras palabras, nosotros no hacemos que el teatro exista, es más bien gracias al teatro que existimos. El teatro es muy fuerte. Resiste y sobrevive a todo, guerras, censores, penuria.
Basta con decir que “el escenario es una escena desnuda de un tiempo indeterminado” – todo lo que necesita es un actor. O una actriz. ¿Qué van a hacer? ¿Qué dirán? ¿Hablarán? El público espera, lo sabrá, porque sin el público no hay teatro – nunca lo olvidéis. Una sola persona es ya una audiencia. Pero ¡esperemos que no hayan demasiados asientos vacíos! Las realizaciones de las producciones de Ionesco están siempre llenas, y él representa este valor artístico franco y hermoso teniendo, al final de una de sus obras, una la vieja señora que dice; “Sí, sí, muere en plena gloria. Muramos para entrar en la leyenda… al menos tendremos nuestra calle… ”
El Día Mundial del Teatro lleva 55 años existiendo. En 55 años, soy la octava mujer en ser invitada a pronunciar un mensaje – si se puede llamar a esto un “mensaje” -. Mis predecesores (oh, cómo se impone la masculinidad de la especie) hablaron del teatro de la imaginación, la libertad y la originalidad para evocar la belleza, el multiculturalismo y plantear preguntas sin respuesta. En 2013, hace apenas cuatro años, Darío Fo dijo: “La única solución a la crisis radica en la esperanza de la gran caza de brujas contra nosotros, especialmente contra los jóvenes que quieren aprender el arte del teatro: así una nueva diáspora de actores surgirá que indudablemente extraerán de esta limitación beneficios inimaginables al encontrar una nueva representación”. Beneficios inimaginables – suena como una buena fórmula, digna de ser incluida en cualquier retórica política, ¿no les parece? …
Como estoy en París, poco antes de una elección presidencial, quisiera sugerir que aquellos que aparentemente anhelan gobernarnos deben ser conscientes de los beneficios inimaginables que produce el teatro. Pero también me gustaría destacar, ¡no a la caza de brujas!
El teatro representa para mí el otro en su diálogo y es la ausencia del odio. “Amistad entre los pueblos” – ahora, no sé mucho sobre lo que esto significa, pero creo en la comunidad, en la amistad entre espectadores y actores, en la unión duradera entre todos los personas que el teatro reúne – traductores, educadores, diseñadores de vestuario, artistas de escena, académicos, profesionales y audiencias. El teatro nos protege; nos da cobijo… Creo que el teatro nos ama… tanto como lo amamos nosotros…
Recuerdo un director de escena para el cual trabajé, que, antes de que subiera la cortina nocturna gritaba, con plena firmeza de garganta “¡Hagan espacio para el teatro!” – y éstas serán mis últimas palabras esta noche. Gracias

Isabelle Huppert, Francia

Yma Sumac, la voz de los incas

245445.jpg

Yma Sumac nació en el Distrito de Ichocán , San Marcos, Cajamarca; el 13 de septiembre de 1922. Sus padres fueron Sixto Chávarri y Emilia del Castillo. A través de su madre se consideraba descendiente directa del último inca Atahualpa de raza indígena, hecho que fue confirmado por el cónsul general del Perú en los Estados Unidos, aunque cabe destacar que Yma Sumac es de ascendencia castiza. A los cinco años se mudó su familia al poblado de Magdalena y luego a Cajamarca. Se dice que de niña trataba de imitar el canto de los pájaros, iniciándose así su pasión por el canto. Después de que se descubrieran sus dotes de cantante a los trece años de edad y con apoyo del Ministerio de Educación, pasó a vivir a la ciudad de Lima, capital del Perú. Su primera aparición en la radio fue en 1942. Contrajo matrimonio con Moisés Vivanco, compositor y director de la banda Compañía Peruana de Arte, el 6 de junio de 1942 en Arequipa.

Usando el nombre artístico de Yma Sumac, grabó como mínimo ocho canciones de folklore peruano en Argentina en 1944. En estas primeras grabaciones, con el sello discográfico Odeón, fue acompañada por la agrupación de Vivanco Compañía Peruana de Arte, integrada por 46 nativos danzantes, cantantes y músicos.

En 1946, Yma Sumac viaja con Moisés Vivanco a Nueva York donde se presentan como Trío Inca Taky, con Vivanco a la guitarra y Cholita Rivero, prima de Sumac, cantando como contralto y bailando. Algunos consideraron un engaño que ella se proclamara descendiente del emperador Atahualpa y surgió el bulo de que había nacido en Brooklyn y que su verdadero nombre era Amy Camus, que en realidad es su nombre artístico deletreado al revés. El 23 de mayo de 1946, el cónsul José Varela y Arias, en nombre del gobierno del Perú, certificó oficialmente «a mi buen entendimiento y en concordancia con las aserciones de autoridades en la historia de los incas y la historia peruana en general, Yma Sumac es una descendiente del inca Atahualpa».

En 1950 el matrimonio firmó un contrato con Capitol Records, compañía que comprendió el interés de Estados Unidos por las culturas exóticas tras la Segunda Guerra Mundial. De hecho, en sus actuaciones aparecía vestida como supuestamente lo haría una princesa inca según el gusto de Hollywood. Ese mismo año graba, con la producción de Les Baxter, Voice of the Xtabay, que fue un gran éxito. Después grabaría con el director de orquesta Billy May. Su repertorio se nutría de canciones del folklore andino y de otras compuestas por su marido. En 1954 participa en la película El secreto de los incas, con Charlton Heston y Robert Young, donde interpreta los temas «Taita Inty», «Ataypura» y «Tumpa». En 1955 publica Mambo!, con ritmos afrocubanos. En julio de 1955, el Gobierno estadounidense le concedió la ciudadanía estadounidense.

En 1956 aparece en la película mexicana Música de siempre, donde escenifica «Chuncho», y al año siguiente lo hace en Omar Khayyam, con Cornel Wilde. Después de estos éxitos se le concedió una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood, siendo la primera latinoamericana en recibir este galardón y la única peruana que cuenta con tal distinción. En mayo de 1958 obtuvo su divorcio legal de su exesposo, el músico Moisés Vivanco.

A principios de los años sesenta consiguió hacerse popular en la Unión Soviética, donde en 1961 grabó un disco en directo acompañada por la Orquesta Sinfónica del Teatro Bolshói. Una década después, en 1972, grabó un disco de rock, Miracles. Durante los años siguientes continuó actuando, aunque esporádicamente, en Estados Unidos, Perú y Canadá. En 1987 grabó el tema «I wonder» con el productor Hal Willner para el disco Stay Awake, con versiones de varios artistas de temas de películas de Disney.

En los años noventa se volvió a escuchar su voz en anuncios publicitarios y películas, apareciendo por ejemplo su tema «Ataypura» en la película El gran Lebowski de Joel e Ethan Coen.

El 2 de mayo de 2006, después de tres décadas de alejamiento y contando con 84 años de edad y gracias a la iniciativa de Miguel Molinari (reconocido crítico y promotor cultural), retornó al Perú para recibir una serie de condecoraciones del Gobierno de este país y otras autoridades y organizaciones culturales. La soprano permaneció durante quince días en el país, visitando Cuzco y Machu Picchu.

yma-sumac-1-e1473741458736.jpg

En su larga trayectoria se destacaron piezas exóticas como «Ataypura», «Chuncho», «Taita Inty», «Gopher Mambo», «Montana», «Incacho», «Tumpa», «Xtabay», «A La Molina», «El cóndor pasa», «Goomba Boomba», «Jungla», «Jívaro» o «Vírgenes del sol». Algunos cantantes han reconocido su influencia, como el francés Bernard Lavilliers, quien reconoce las influencias musicales «latinas» de los discos de Yma Sumac que sus padres le habían dado en los años cincuenta. Más modernamente, es citada por la cantante Vanessa Paradis en el tema «Joe le taxi» (1987) o por el español Guille Milkyway, que tiene una canción titulada: «La nueva Yma Sumac».

Yma Sumac falleció en Los Ángeles el 1 de noviembre de 2008 tras seis meses de lucha contra el cáncer de colon. Por deseo de la cantante y de sus parientes más cercanos fue inhumada en Hollywood, donde había pasado 60 años de su vida.

Nini Marshall.Talentosa por siempre

NINÍ MARSHALL - eh!.jpgMarina Esther Traveso nace en Buenos Aires, 1 de junio de 1903 y muere el 18 de marzo de 1996.
Fue una actriz, guionista y humorista argentina, conocida con el seudónimo de Niní Marshall.
Inició su carrera como ilustradora en la revista Sintonía en la década de 1930 y, consecutivamente, se desempeñó como cancionista, comentarista con el seudónimo de Mitzy y protagonista de programas cómicos en las principales radios locales. Para 1938, había debutado como actriz y guionista en Mujeres que trabajan, dirigida por Manuel Romero.Su popularidad se acrecentó considerablemente en los años de 1940, protagonizando 37 películas, generalmente interpretando a sus personajes Catita y Cándida. Su última película, ¡Qué linda es mi familia!, se estrenó en 1980. Apodada «La Dama del Humor» y «La Chaplin con faldas», los últimos años de su vida estuvieron marcados por los reconocimientos. En 1989 fue distinguida como «Ciudadana ilustre de la Ciudad de Buenos Aires», en 1992 recibió el premio Podestá a la trayectoria y en 1995, Marilú Marini, a modo de homenaje, volvió a recrear sus libretos en dos obras teatrales.
Niní. ¡Siempre con nosotros!

nini marshalll.jpg

Hay que Educar a Niní (Completa)

Catita es una dama (Completa)

Yo quiero ser bataclana (Completa)

photo.jpg

Cleopatra era Cándida (Completa)

Y se nos fue redepende (completa)

Gracias querida Niní por tanto talento!

hqdefault

Atahualpa Yupanqui, el alma del folclore argentino.

maxresdefault (8).jpgAtahualpa Yupanqui (en quechua, el que viene de lejanas tierras para decir algo)

Seudónimo de Héctor Roberto Chavero Aramburu fue un cantautor, guitarrista, poeta y escritor argentino. (Juan A. de la Peña, partido de Pergamino, Argentina, 31 de enero de 1908 – Nîmes, Francia, 23 de mayo de 1992),

Se le considera el más importante músico argentino de folclore. Sus composiciones han sido cantadas por reconocidos intérpretes, como Juan Carlos Baglietto, Los Tucu Tucu, Los Chalchaleros, Los Fronterizos, Facundo Cabral, Mercedes Sosa, Dúo Salteño, María Dolores Pradera, Alberto Cortez, Pedro Aznar, Horacio Guarany, Jorge Cafrune, Alfredo Zitarrosa,José Larralde, Víctor Jara, Trío Milano-Grazioli-Silva, Ángel Parra, Liliana Herrero, Jairo, Andrés Calamaro, Divididos, Marie Laforêt, Mikel Laboa, Soledad Pastorutti, Federico Pecchia y Enrique Bunbury entre muchos otros, y siguen formando parte del repertorio de innumerables artistas, en Argentina y en distintas partes del mundo. En 1986 Francia lo condecoró como Caballero de la Orden de las Artes y las Letras.

Atahualpa_Yupanqui.jpg

Nació el 31 de enero de 1908 en el campo de la Cruz (de la familia Segoburo, sus tíos abuelos vascos). Era una antigua posta rural, equidistante del pueblo de Colón y del pueblo de Pergamino, al norte de la provincia de Buenos Aires. Su padre era oriundo de Monte Redondo, en la provincia argentina de Santiago del Estero, y su madre era de origen vasco. Su infancia transcurrió en Agustín Roca, partido de Junín, donde su padre trabajaba en el ferrocarril como telegrafista y se dedicaba también a la doma de caballos. Inicialmente estudió violín con el Padre Rosáenz, el cura del pueblo. Más tarde aprendió a tocar la guitarra en la ciudad de Junín con el concertista Bautista Almirón, quien sería su único maestro. Inicialmente vivió en Junín en la casa de Almirón; posteriormente regresó al pueblo de Roca y viajaba 16 kilómetros a caballo para tomar las lecciones en la ciudad.

Atahualpa Yupanqui descubrió la música de Sor, Albéniz, Granados y Tárrega, y también las transcripciones para guitarra de obras de Schubert, Liszt, Beethoven, Bach y Schumann.

En 1917 con su familia pasó unas vacaciones en Tucumán, y allí conoció un nuevo paisaje y una nueva música, con sus propios instrumentos, como el bombo y el arpa india, y sus propios ritmos, la zamba, entre ellos. La temprana muerte de su padre lo hizo prematuramente jefe de familia. Jugó tenis, boxeó y se hizo periodista. Fue improvisado maestro de escuela, luego tipógrafo, cronista, músico y fundamentalmente, agudo observador del paisaje y del ser humano. A los 19 años de edad, compuso su canción “Camino del Indio”. Emprendió un viaje hacia Jujuy, Bolivia y los Valles Calchaquíes.

En 1931 se casó con su prima María Alicia Martínez quién tenía un hijo nacido en 1923 de una pareja anterior. No le había ido bien en Buenos Aires, así que se fueron a Entre Ríos, donde nació su primera hija, Alma Alicia, afincándose un tiempo en Tala. Participó en la fracasada sublevación de los hermanos Kennedy, en la cual estuvieron envueltos también el coronel Gregorio Pomar y Arturo Jauretche, que inmortalizó la patriada en su poema gauchesco El Paso de los Libres. En enero de 1932 participó en la fallida intentona revolucionaria de los hermanos Kennedy, en La Paz, lo que lo obligó a refugiarse en Uruguay, primero en Montevideo, y luego en otras localidades camino al sur de Brasil. Mientras tanto su esposa había regresado a Junín, donde el 11 de enero de 1933 nació su segundo hijo, Atahualpa Roberto. Finalmente en Rosario nació en 1936 nació Lila Amancay. Separado al año siguiente, su ex mujer con los chicos, volvió a Junín.

20140924111109_atahualpa.jpg

Después de esta derrota debió exiliarse en Uruguay. Pasó por Montevideo, para luego dirigirse al interior oriental y el sur del Brasil.

En 1934 reingresó a la Argentina por Entre Ríos y se radicó en Rosario (provincia de Santa Fe). En 1935 se estableció en Raco, provincia de Tucumán. Pasó brevemente por la ciudad de Buenos Aires —donde diversos intérpretes comenzaban a popularizar sus canciones— para actuar en radio. Recorrió después Santiago del Estero, para retornar por unos meses a Raco en 1936. Realizó una incursión por Catamarca, Salta y Jujuy. Más tarde visitó nuevamente el Altiplano en busca de testimonios de las viejas culturas originarias. Retornó a los Valles Calchaquíes, recorrió a lomo de mula los senderos jujeños y residió por un tiempo en Cochangasta, provincia de La Rioja.

Es interesante destacar que en Tucumán en 1942, conoce a una “quebecuá”, una francocanadiense, Nanette con la que convivió y luego en 1946 se casó via Montevideo (legalmente era bígamo)- Con Nanette tuvo su último hijo, Roberto, que en la práctica fue el único que mostró como tal, tal vez influido por Nanette, quien llevaba las riendas en la pareja. Los tres primeros hijos de Atahualpa, si viven, en Junin u otra parte- son hoy casi octogenarios. En cuanto a Roberto, heredero de la fortuna de su padre, tiene sus propios dramas familiares: su hijo Emiliano le inició juicio por el manejo del museo de Cerro Colorado.

A causa de su afiliación al Partido Comunista su obra sufrió la censura durante la presidencia de Juan Perón, fue detenido y encarcelado varias veces. Al respecto ha dicho Yupanqui:

atahualpa20yupanqui.jpg

«En tiempos de Perón estuve varios años sin poder trabajar en la Argentina… Me acusaban de todo, hasta del crimen de la semana que viene. Desde esa olvidable época tengo el índice de la mano derecha quebrado. Una vez más pusieron sobre mi mano una máquina de escribir y luego se sentaban arriba, otros saltaban. Buscaban deshacerme la mano pero no se percataron de un detalle: me dañaron la mano derecha y yo, para tocar la guitarra, soy zurdo. Todavía hoy, a varios años de ese hecho, hay tonos como el Si menor que me cuesta hacerlos. Los puedo ejecutar porque uso el oficio, la maña; pero realmente me cuestan.»

Atahualpa Yupanqui

Atahualpa se fue a Europa en 1949. Édith Piaf lo invitó a actuar en París el 7 de julio de 1950. Inmediatamente firmó contrato con “Chant du Monde”, la compañía de grabación que publicó su primer LP en Europa, “Minero soy”, que obtuvo el primer premio de Mejor Disco de la Academia Charles Cros, que incluía trescientos cincuenta participantes de todos los continentes en el Concurso Internacional de Folklore. Posteriormente, viajó extensamente por Europa.

En 1952, Yupanqui regresó a Buenos Aires, donde rompió su relación con el Partido Comunista, lo que hizo más fácil para él concertar actuaciones en radio. Mientras que con su esposa Nenette construía su casa de Cerro Colorado (Córdoba), Yupanqui recorría el país. Musicalizó las películas Horizontes de piedra (1956), basada en su libro Cerro Bayo y Zafra (1959), actuando también en las mismas.

El reconocimiento del trabajo etnográfico de Yupanqui se generalizó durante la década de 1960, y con artistas como Mercedes Sosa, Alberto Cortez y Jorge Cafrune grabaron sus composiciones y lo hicieron popular entre los músicos más jóvenes, que se refieren a él como Don Ata.

Yupanqui alternaba entre sus casas en Buenos Aires y Cerro Colorado, provincia de Córdoba. Durante 1963 y 1964, realizó una gira por Colombia, Japón, Marruecos, Egipto, Israel e Italia. En 1967 realizó una gira por España estableciéndose finalmente en París. Volvió periódicamente a la Argentina y apareció en Argentinísima II en 1973, pero estas visitas se hicieron menos frecuentes cuando la dictadura militar de Jorge Videla llegó al poder en 1976.

A mediados de los años 1980 presento varias obras en el famoso Cafe Concert y Galeria “La Capilla” ubicado en Suipacha 842. En 1985 obtuvo el Premio Konex de Brillante como mayor figura de la historia de la música popular argentina. En 1986 Francia lo condecoró como Caballero de la Orden de las Artes y las Letras. En 1987 volvió al país para recibir el homenaje de la Universidad Nacional de Tucumán. Debió internarse en Buenos Aires en 1989 para superar una dolencia cardíaca, pese a lo cual en enero de 1990 participó en el Festival de Cosquín.

Sin embargo, a los pocos días Yupanqui cumplió un compromiso artístico en París. Volvió a Francia en 1992 para actuar en Nîmes, donde se indispuso y falleció el 23 de mayo. Por su expreso deseo, sus restos fueron repatriados y descansan en Cerro Colorado.

Fuente: Wikipedia.

Leonidas Gambertes. Uno de los grandes pintores de América.

85A

Leónidas Gambartes (n. el 13 de febrero de 1909 en Rosario – f. en Rosario el 2 de marzo de 1963) fue un artista plástico argentino.

Maraton Comienza a cursar sus estudios en 1915, en el colegio Pueyrredón Nro 66, de Rosario. Su interés por el arte comienza en 1927, siendo autodidacta. En 1928, con 19 años de edad, pinta un autorretrato.

GAMBARTES, Leonidas. El Barrilete.JPG

En 1933 comienza a trabajar como dibujante cartógrafo en el Ministerio de Obras Públicas. De forma amateur comienza a dedicarse a la pintura en su tiempo libre, conformando un grupo con otros artistas como Medardo Pantoja, Domingo Garrone y Juan Grela. En 1934 el pintor Antonio Berni regresa al país, y junto con el grupo integrado por Gambartes funda en Rosario la Mutualidad de Estudiantes y Artistas Plásticos. Este grupo sería cerrado durante la dictadura de Uriburu.

3_opt.jpeg

Entre 1937 y 1942 compone la serie Cartones de Humorismo. Es en 1941 cuando realiza su primera exposición en Buenos Aires, sobre este trabajo.

En 1945 comienza una serie temática, que seguirá a lo largo de su vida, referente a las “brujas”, más tarde serán “hechiceras” y “conjurantes”.

En 1949 realiza una obra en cromo al yeso, denominada “Conjuro”. Es con esta técnica que realizará la mayor parte de su producción artística en adelante.

En 1950 integra el grupo Litoral, del cual es creador, junto a Juan Grela, Hugo Ottman, Carlos E. Uriarte, Francisco García Carrera y Oscar Herrero Miranda.

En 1951 expone nuevamente en Buenos Aires, una obra de la serie “Payé”. Volverá a exponer en 1954, en la Galería Bonino y en 1956 lo hace por primera vez en el exterior, participando de la XXVIII Bienal Internacional de Arte, en Venecia. Al año siguiente, expone en la Bienal de Arte de San Pablo.

2_opt

También fue invitado a la Bienal Interamericana de Pintura y Grabado, en México, realizada en 1958. Ese mismo año recibe otros reconocimientos, como la participación en el Salón Panamericano de Porto Alegre y la Exposición Internacional de Bruselas. En esta última recibe la Medalla de Plata. Además sus obras se vieron en Perú, Río de Janeiro y Washington.

Al año siguiente, se realiza y estrena el film “Gambartes, pintor del Litoral”, bajo la dirección de Simón Feldman. Esta película fue encargada por la Comisión Nacional de Cultura.

En 1962, tras treinta años desempeñándose como cartógrafo y sufriendo un mal en la vista, recibe una pensión que le permite dedicarse de lleno a la pintura. Fallece en 1963.

Oliverio Girondo, el gran poeta argentino.

GIRONDO

Nació en el seno de una familia adinerada. Sus padres, Josefa Uriburu y Juan Girondo, le permitieron desde niño viajar a Alemania, Italia, Bélgica y España. En Buenos Aires vivió sus primeros días en la calle Lavalle 1035.

Debido a estos viajes, parte de sus estudios secundarios fueron realizados en Inglaterra (Londres) y en el Colegio Albert Le Grand en Acueil de Francia, país en el que entabló amistad con el poeta Supervielle, con quien asistiría a manifestaciones surrealistas.

Una vez radicado en Buenos Aires, recibe su título de abogado.

En 1930 recorre el Nilo desde Egipto hasta el lago Victoria, y visita Marruecos.

En 1919 concurre a las tertulias de José Ingenieros en el hotel París.

En 1911, a los 20 años dirige el periódico artístico literario “Comedia” con René Zapata Quesada y Raúl Monsegur.

En 1922 publica en una tirada limitada, impresa en Francia, “Veinte poemas para ser leídos en el tranvía”, que incluye ilustraciones realizadas por él mismo.

En 1924 participa en el periódico “Martín Fierro” junto a Samuel Glusberg y Evar Méndez. Allí publica diversos poemas y realiza hasta 1926 una serie de aforismos denominados “Membretes”

“Los bustos romanos serían incapaces de pensar si el tiempo no les hubiera destrozado la nariz.”

Participó en las revistas que señalaron la llegada del ultraísmo (la primera vanguardia que se desarrolló en Argentina), como Proa, Prisma y Martín Fierro, en las que también escribieron Jorge Luis Borges, Raúl González Tuñón, Macedonio Fernández y Leopoldo Marechal, la mayoría de ellos del Grupo de Florida que en contraposición al Grupo de Boedo se caracterizaba por su estilo elitista y vanguardista.

hqdefault.jpg

Oliverio Girondo en su juventud

Girondo fue uno de los animadores principales de ese movimiento. Y ejerció influencia sobre poetas de las generaciones posteriores, entre ellos el surrealista Enrique Molina, con quien tradujo Una temporada en el infierno, de Arthur Rimbaud.

Sus primeros poemas, llenos de color e ironía, superan el simple apunte pintoresco y constituyen una exaltación del cosmopolitismo y de la nueva vida urbana e intentan una crítica de costumbres.

En 1925 publica su segundo libro, “Calcomanías”, y la edición de bolsillo de “Veinte poemas…”

En 1926, en un almuerzo organizado en honor a Ricardo Güiraldes, conoce a Norah Lange, poeta con la cual se casa en 1943 y con quien emprendería innumerables viajes.

En 1932, para la publicación de “Espantapájaros”, lleva a cabo una extraña campaña publicitaria. Girondo realiza una réplica en papel maché del «espantapájaros-académico» que el pintor Bonomi había diseñado para la tapa del libro. El espantapájaros fue colocado, según cuenta Norah Lange, «en una carroza coronaria -de esas que llevan las flores y van detrás del coche fúnebre- tirada por seis caballos, con su auriga y lacallos, vestidos según la moda Directorio, apostados a cada lado». Además, alquiló un local en la calle Florida atendido por muchachas hermosas y llamativas para la venta del libro. La experiencia publicitaria resultó un éxito y el libro se agotó en un mes. El muñeco, que durante años presidió la entrada de su casa de Suipacha al 1444, hoy puede visitarse en el Museo de la Ciudad de Buenos Aires.

Desde 1934 mantuvo una importante amistad con Pablo Neruda y Federico García Lorca, quienes por esa época se hallaban en Buenos Aires.

En 1937 publica “Interlunio” por Editorial Sur, y en 1942 “Persuasión de los días”.

En 1946 publica el poema “Campo nuestro”

A partir de 1950 comenzó también a pintar con una orientación surrealista, aunque nunca expuso sus cuadros.

Acerca de su último libro, “En la masmédula” (1953), Enrique Molina señaló: “Hasta la estructura misma del lenguaje sufre el impacto de la energía poética desencadenada en este libro único. Al punto que las palabras mismas dejan de separarse individualmente para fundirse en grupos, en otras unidades más complejas, especie de superpalabras con significaciones múltiples y polivalentes, que proceden tanto de su sentido semántico como de las asociaciones fonéticas”. Algunos críticos relacionaron este último gesto vanguardista de Girondo con un libro igualmente desesperado, constructor y destructor del sentido: “Trilce”, del peruano César Vallejo.

Sus autores favoritos eran Remy de Gourmont, Rubén Dario, Nietzsche. Su mentor fue su hermano Eduardo.

“Su poesía no es fácil y menos tranquilizadora, tiene el carácter inquietante de toda exploración de lo desconocido y significa el esfuerzo de un hombre que intenta penetrar en la densidad de lo indecible, para volver con su cosecha y ofrecerla como mensaje”

Entre sus numerosas amistades figuran Salvador Dali, Macedonio Fernández, Rafael Alberti, Gómez de la Serna (quien publicó un ensayo sobre Girondo en “Retratos Contemporáneos”) y Aus Keller (con quien asistía a tertulias llamadas “Peñas” de la revista “Martín Fierro”)

En 1961 sufrió un accidente que lo dejó imposibilitado físicamente. Murió el 24 de enero de 1967.

Sus Obras

  • Veinte poemas para ser leídos en el tranvía (1922)
  • Calcomanías (1925)
  • Espantapájaros (1932)
  • Interlunio (relato, 1937)
  • Persuasión de los días (1942)
  • Campo nuestro (1946)
  • En la masmédula (1953)

Fuente: Wikipedia