Umberto Eco. Se fué un genio de las letras.

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El escritor, filósofo y semiólogo falleció a los 84 años; se hizo muy conocido por la novela “El nombre de la rosa”, que fue bestseller mundial.

El escritor, filósofo y semiólogo italiano Umberto Eco murió a los 84 años debido a un cáncer que afrontaba hace varios años, según informaron distintos medios italianos. Nació en la ciudad de Alessandria, en la región italiana de Piamonte, justo en el centro del triángulo entre Génova, Milán, Turín. Fue uno de los escritores más importantes del siglo XX.

Entre sus principales éxitos literarios, se destacan El nombre de la rosa, que fue traducida a casi medio centenar de lenguas y fue bestseller internacional con más de 30 millones de copias vendidas.

Umberto Eco (Alessandria, Italia, 5 de enero de 1932 – Milán, 19 de febrero de 2016) fue un escritor y filósofo italiano, experto en semiótica.

Se doctoró en filosofía y letras en la Universidad de Turín en 1954, con un trabajo que publicó dos años más tarde con el título El problema estético en Santo Tomás de Aquino (1956). Trabajó como profesor en las universidades de Turín y de Florencia antes de ejercer durante dos años en la de Milán. Después se convirtió en profesor de comunicación visual en Florencia en 1966. Fue en esos años cuando publicó sus importantes estudios de semiótica Obra abierta (1962) y La estructura ausente (1968), de sesgo ecléctico. Desde 1971 ocupó la cátedra de semiótica en la Universidad de Bolonia. En febrero de 2001 creó en esta ciudad la Escuela Superior de Estudios Humanísticos, iniciativa académica solo para licenciados de alto nivel destinada a difundir la cultura universal. También cofundó en 1969 la Asociación Internacional de Semiótica, de la cual era secretario.

Afectado desde hacía años por un cáncer, su deceso se produjo en su casa de la ciudad de Milán el 19 de febrero del año 2016a las 22:30 horas locales

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Oliverio Girondo, el gran poeta argentino.

GIRONDO

Nació en el seno de una familia adinerada. Sus padres, Josefa Uriburu y Juan Girondo, le permitieron desde niño viajar a Alemania, Italia, Bélgica y España. En Buenos Aires vivió sus primeros días en la calle Lavalle 1035.

Debido a estos viajes, parte de sus estudios secundarios fueron realizados en Inglaterra (Londres) y en el Colegio Albert Le Grand en Acueil de Francia, país en el que entabló amistad con el poeta Supervielle, con quien asistiría a manifestaciones surrealistas.

Una vez radicado en Buenos Aires, recibe su título de abogado.

En 1930 recorre el Nilo desde Egipto hasta el lago Victoria, y visita Marruecos.

En 1919 concurre a las tertulias de José Ingenieros en el hotel París.

En 1911, a los 20 años dirige el periódico artístico literario “Comedia” con René Zapata Quesada y Raúl Monsegur.

En 1922 publica en una tirada limitada, impresa en Francia, “Veinte poemas para ser leídos en el tranvía”, que incluye ilustraciones realizadas por él mismo.

En 1924 participa en el periódico “Martín Fierro” junto a Samuel Glusberg y Evar Méndez. Allí publica diversos poemas y realiza hasta 1926 una serie de aforismos denominados “Membretes”

“Los bustos romanos serían incapaces de pensar si el tiempo no les hubiera destrozado la nariz.”

Participó en las revistas que señalaron la llegada del ultraísmo (la primera vanguardia que se desarrolló en Argentina), como Proa, Prisma y Martín Fierro, en las que también escribieron Jorge Luis Borges, Raúl González Tuñón, Macedonio Fernández y Leopoldo Marechal, la mayoría de ellos del Grupo de Florida que en contraposición al Grupo de Boedo se caracterizaba por su estilo elitista y vanguardista.

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Oliverio Girondo en su juventud

Girondo fue uno de los animadores principales de ese movimiento. Y ejerció influencia sobre poetas de las generaciones posteriores, entre ellos el surrealista Enrique Molina, con quien tradujo Una temporada en el infierno, de Arthur Rimbaud.

Sus primeros poemas, llenos de color e ironía, superan el simple apunte pintoresco y constituyen una exaltación del cosmopolitismo y de la nueva vida urbana e intentan una crítica de costumbres.

En 1925 publica su segundo libro, “Calcomanías”, y la edición de bolsillo de “Veinte poemas…”

En 1926, en un almuerzo organizado en honor a Ricardo Güiraldes, conoce a Norah Lange, poeta con la cual se casa en 1943 y con quien emprendería innumerables viajes.

En 1932, para la publicación de “Espantapájaros”, lleva a cabo una extraña campaña publicitaria. Girondo realiza una réplica en papel maché del «espantapájaros-académico» que el pintor Bonomi había diseñado para la tapa del libro. El espantapájaros fue colocado, según cuenta Norah Lange, «en una carroza coronaria -de esas que llevan las flores y van detrás del coche fúnebre- tirada por seis caballos, con su auriga y lacallos, vestidos según la moda Directorio, apostados a cada lado». Además, alquiló un local en la calle Florida atendido por muchachas hermosas y llamativas para la venta del libro. La experiencia publicitaria resultó un éxito y el libro se agotó en un mes. El muñeco, que durante años presidió la entrada de su casa de Suipacha al 1444, hoy puede visitarse en el Museo de la Ciudad de Buenos Aires.

Desde 1934 mantuvo una importante amistad con Pablo Neruda y Federico García Lorca, quienes por esa época se hallaban en Buenos Aires.

En 1937 publica “Interlunio” por Editorial Sur, y en 1942 “Persuasión de los días”.

En 1946 publica el poema “Campo nuestro”

A partir de 1950 comenzó también a pintar con una orientación surrealista, aunque nunca expuso sus cuadros.

Acerca de su último libro, “En la masmédula” (1953), Enrique Molina señaló: “Hasta la estructura misma del lenguaje sufre el impacto de la energía poética desencadenada en este libro único. Al punto que las palabras mismas dejan de separarse individualmente para fundirse en grupos, en otras unidades más complejas, especie de superpalabras con significaciones múltiples y polivalentes, que proceden tanto de su sentido semántico como de las asociaciones fonéticas”. Algunos críticos relacionaron este último gesto vanguardista de Girondo con un libro igualmente desesperado, constructor y destructor del sentido: “Trilce”, del peruano César Vallejo.

Sus autores favoritos eran Remy de Gourmont, Rubén Dario, Nietzsche. Su mentor fue su hermano Eduardo.

“Su poesía no es fácil y menos tranquilizadora, tiene el carácter inquietante de toda exploración de lo desconocido y significa el esfuerzo de un hombre que intenta penetrar en la densidad de lo indecible, para volver con su cosecha y ofrecerla como mensaje”

Entre sus numerosas amistades figuran Salvador Dali, Macedonio Fernández, Rafael Alberti, Gómez de la Serna (quien publicó un ensayo sobre Girondo en “Retratos Contemporáneos”) y Aus Keller (con quien asistía a tertulias llamadas “Peñas” de la revista “Martín Fierro”)

En 1961 sufrió un accidente que lo dejó imposibilitado físicamente. Murió el 24 de enero de 1967.

Sus Obras

  • Veinte poemas para ser leídos en el tranvía (1922)
  • Calcomanías (1925)
  • Espantapájaros (1932)
  • Interlunio (relato, 1937)
  • Persuasión de los días (1942)
  • Campo nuestro (1946)
  • En la masmédula (1953)

Fuente: Wikipedia

J.R.R.Tolkien. El papá de “El Señor de Los Anillos”

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John Ronald Reuel Tolkien, (Bloemfontein, hoy Sudáfrica; 3 de enero de 1892 -Bournemouth, Dorset, 2 de septiembre de 1973), a menudo citado como J. R. R. Tolkien o JRRT, fue un escritor, poeta, filólogo, lingüista y profesor universitario británico, conocido principalmente por ser el autor de las novelas clásicas de fantasía heroica El hobbit y El Señor de los Anillos.

De 1925 a 1945, Tolkien ocupó la cátedra Rawlinson y Bosworth en la Universidad de Oxford, enseñando anglosajón y, de 1945 a 1959, fue profesor de Lengua y Literatura inglesa en Merton. Era amigo cercano del también escritor C. S. Lewis y ambos eran miembros de un informal grupo de debate literario conocido como los Inklings. Tolkien fue nombrado Comendador de la Orden del Imperio Británico por la reina Isabel II el 28 de marzo de 1972.

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Elijah Wood como Frodo Bolson

Después de su muerte, el tercer hijo de Tolkien, Christopher, publicó una serie de obras basadas en las amplias notas y manuscritos inéditos de su padre, entre ellas El Silmarillion y Los hijos de Húrin. Estos libros, junto con El hobbit y El Señor de los Anillos, forman un cuerpo conectado de cuentos, poemas, historias de ficción, idiomas inventados y ensayos literarios sobre un mundo imaginado llamado Arda, y más extensamente sobre uno de sus continentes, conocido como la Tierra Media. Entre 1951 y 1955, Tolkien aplicó la palabra legendarium a la mayor parte de estos escritos.

Aragorn

Viggo Mortensen como Aragorn

Si bien escritores como William Morris, Robert E. Howard y E. R. Eddison precedieron a Tolkien en el género literario de fantasía con obras tan famosas e influyentes como las de Conan el Bárbaro, el gran éxito de El hobbit y El Señor de los Anillos cuando se publicaron en Estados Unidos condujo directamente al resurgimiento popular del género. Esto ha causado que Tolkien sea identificado popularmente como «el padre» de la literatura moderna de fantasía, o más concretamente, de la alta fantasía. Los trabajos de Tolkien han inspirado muchas otras obras de fantasía y han tenido un efecto duradero en todo el campo. En 2008, el periódico The Times le clasificó sexto en una lista de «Los 50 escritores británicos más grandes desde 1945».

Roverandom

J. R. R. Tolkien acostumbraba desde siempre a narrar historias a sus propios hijos, por los motivos más diversos. Así, concibió el relato de Roverandom en 1925, como un cuento para sus hijos John (ocho años) y Michael (cinco) durante unas vacaciones. Michael estaba muy encariñado aquel verano de uno de sus juguetes: un perrito en miniatura, de plomo pintado de blanco y negro. Desafortunadamente, un día paseando por la playa con su padre, lo dejó en el suelo para jugar y lo perdió. Aunque Tolkien y sus dos hijos mayores pasaron horas buscándolo, no fue posible recuperarlo, por lo que el autor imaginó la historia que hoy conocemos como Roverandom para consolar al pequeño Michael.

Se trata de un cuento infantil que narra la historia de un perrito llamado Rover que muerde a un brujo, por lo que éste lo castiga convirtiéndolo en juguete. Un niño compra ese juguete, pero lo pierde en la playa. Entonces, el hechicero de la arena le hace vivir aventuras desde la Luna hasta el fondo del mar.

Este cuento no fue publicado hasta 1998, de manera póstuma.

El Silmarillion

Tolkien escribió un breve esquema de su mitología del que los cuentos de Beren y Lúthien y el de Túrin formaban parte, y ese esquema fue evolucionando hasta convertirse en el «Quenta Silmarillion», una historia épica que Tolkien comenzó tres veces pero nunca publicó. Tolkien confiaba en publicarla al abrigo del éxito de El Señor de los Anillos, pero a las editoriales (tanto a Allen & Unwin como a Collins) no las convenció; puesto que, además, los costes de impresión eran muy altos en la posguerra. La historia de esta continua reescritura se cuenta en la serie póstuma de La historia de la Tierra Media, editada por el hijo de Tolkien, Christopher. Desde 1936, aproximadamente, Tolkien empezó a extender su marco de trabajo para abarcar la narración de la caída de Númenor («Akallabêth»), inspirada en la leyenda de la Atlántida. No fue hasta 1977, de manera póstuma, que los escritos que componen El Silmarillion vieron la luz, recopilados y editados por Christopher Tolkien. A los relatos mencionados («Quenta Silmarillion» y «Akallabêth»), se añadieron para la publicación otros más breves, de los primeros y los últimos tiempos de la Tierra Media: «Ainulindalë», «Valaquenta» y «De los Anillos de Poder y la Tercera Edad».

El hobbit

La Colina de Hobbiton, donde se encuentra la casa de Bilbo Bolsón.

Tolkien escribía las historias de su legendarium para su propio deleite, el de su familia y el de su círculo literario, sin intención de alcanzar con ellas al gran público. Sin embargo, por casualidad, otro libro que había escrito en 1932 para sus propios hijos y al que había titulado El hobbit pasó de mano en mano sin intervención del autor hasta llegar a Susan Dagnall, una empleada de la editorial londinense George Allen & Unwin. Ésta le enseñó el libro al presidente de la empresa, Stanley Unwin, quien se lo dio a su hijo pequeño, Rayner, para que lo leyera; la historia le gustó tanto que decidieron publicarlo.

En este libro se narran las aventuras del hobbit Bilbo Bolsón que, junto con el mago Gandalf y una compañía de enanos, se verá envuelto en un viaje para recuperar el reino de Erebor, arrebatado a los enanos por el dragón Smaug.

Si bien se trata de una historia infantil, el libro atrajo también la atención de lectores adultos y se hizo lo suficientemente popular como para que Stanley Unwin le pidiera a Tolkien que trabajara en una secuela, más tarde conocida como El Señor de los Anillos.

El Señor de los Anillos

El Anillo Único, en torno a cuya destrucción gira la trama de El Señor de los Anillos.

Aunque no se encontraba inspirado para tratar el tema, la petición de Stanley Unwin de una secuela para El hobbit impulsó a Tolkien a comenzar la que sería su obra más famosa, El Señor de los Anillos, una novela de fantasía épica subdividida en tres volúmenes y publicada entre 1954 y 1955. Tolkien invirtió más de diez años en la creación de la historia y los apéndices de la novela, tiempo durante el cual recibió el apoyo constante de los Inklings, en particular de su amigo más cercano, C. S. Lewis, al que prestaba o leía los borradores que iba escribiendo para que los juzgara. Tanto los acontecimientos de El hobbit como los de El Señor de los Anillos están enmarcados en el contexto de El Silmarillion, pero en una época bastante posterior.

La intención original de Tolkien al empezar a escribir El Señor de los Anillos era que éste fuera un cuento para niños al estilo de El hobbit, pero poco después recordó el anillo encontrado por Bilbo Bolsón y decidió centrar la historia en torno a él y su devenir, convirtiéndose en un escrito más oscuro y serio; por ello, a pesar de ser una continuación directa de El hobbit, fue dirigido a un público más maduro. Por otro lado, Tolkien aprovechó más en esta novela la inmensa historia de Beleriand, que había ido construyendo en años anteriores y que finalmente fue publicada de forma póstuma en el El Silmarillion y otros volúmenes.

El Señor de los Anillos se volvió tremendamente popular en la década de 1960 y se ha mantenido así desde entonces, situándose como una de las obras de ficción más populares del siglo XX a juzgar por sus ventas y las encuestas de lectores, como la realizada por las librerías Waterstone’s de Reino Unido y la cadena de televisión Channel 4, que eligió a El Señor de los Anillos como el mejor libro del siglo.

Trilogía cinematográfica de El Señor de los Anillos

Horacio Quiroga. Naturalista y Modernista.

Quiroga1900aNace en Salto, Uruguay. .Maestro del relato breve y uno de los mayores cuentistas de todos los tiempos, fundador de la Revista de Salto y del Consistorio del Gay Saber, colaborador del periódico La Nación y de las revistas Caras y Caretas, Fray Mocho, La Novela Semanal, fue autor de “Los arrecifes de coral”, “El crimen del otro”, “Los perseguidos”, “Historia de un amor turbio”, ” Cuentos de amor, de locura y de muerte”, “Cuentos de la selva”, “El salvaje”, “Anaconda”, “El desierto” y “Los desterrados”, considerada su obra cumbre. Su vida, marcada por la tragedia (su padre había muerto en un accidente de caza, su padrastro y su primera esposa se suicidaron, mató accidentalmente de un disparo a su amigo Federico Ferrando), acabó por decisión propia cuando, enfermo de cáncer, apuró un vaso de cianuro el 19 de febrero de 1937.

En su primer libro, Los arrecifes de coral, compuesto por 18 poemas, 30 páginas de prosa poética y 4 relatos, Quiroga pone en evidencia su inmadurez y confusión adolescente. Punto aparte para los relatos, en los cuales está ya en germen el estilo modernista y naturalista que identificaría al resto de su obra. Sus dos novelas Historia de un amor turbio y Pasado amor tratan sobre el mismo tema —que obsesionaba al autor en su vida personal—: los amores entre hombres maduros y jovencitas adolescentes.

En la primera de ellas Quiroga divide la acción en tres etapas. En la primera, una niña de 9 años se enamora de un hombre adulto. En la segunda parte, el hombre, que no se había percatado del amor de la niña, pasados ocho años (ella tiene ahora 17) comienza a cortejarla. En la tercera parte el hombre narra la última etapa de su amor: han pasado diez años desde que la joven lo ha abandonado. La acción se inicia aquí: es el tiempo presente de la novela. En Pasado amor la historia se repite: un hombre maduro regresa a un lugar luego de años de ausencia y se enamora de una jovencita a la que había amado siendo niña.

Horacio_Quiroga_1897Conociendo la historia personal de Quiroga, se evidencian las características autobiográficas de ambas novelas: hasta el nombre de la protagonista de Historia de un amor turbio es Eglé (así se llamaba la hija de Quiroga, de una de cuyas compañeritas se enamoró el escritor y que llegaría a ser su segunda esposa). Los avatares eróticos de Quiroga con muchachas muy jóvenes pueblan el drama de estas dos novelas, con especial hincapié en la oposición de sus padres, rechazo que Quiroga había aceptado como parte integrante de su vida y con el que debió lidiar siempre.

Dejando a un lado el teatro de Quiroga, poco difundido y al que los críticos siempre han llamado «un error», lo más trascendente de su obra son los cuentos cortos, género en que el autor alcanza la madurez, impulsando en el mismo sentido a toda la narrativa latinoamericana. Es Horacio Quiroga el primero que se preocupa por los aspectos técnicos de la narrativa breve, puliendo incansablemente su estilo (para lo cual vuelve y rebusca siempre sobre los mismos temas) hasta alcanzar la casi perfección formal de sus últimas obras.

Claramente influido por Rubén Darío y los modernistas, poco a poco el modernismo del oriental comienza a volverse decadente, describiendo a la naturaleza con minuciosa precisión pero dejando en claro que la relación de ella con el hombre siempre representa un conflicto. Extravíos, lesiones, miseria, fracasos, hambre, muerte, ataques de animales, todo en Quiroga plantea el enfrentamiento entre naturaleza y hombre tal como lo hacían los griegos entre Hombre y Destino. La naturaleza hostil, por supuesto, casi siempre vence en la narrativa quiroguiana.

La morbosa obsesión de Quiroga por el tormento y la muerte es aceptada mucho más fácilmente por los personajes que por el lector: la técnica narrativa del autor presenta protagonistas acostumbrados al riesgo y al peligro, que juegan según reglas claras y específicas. Saben que no deben cometer errores porque la selva no perdona, y, al caer, lo hacen con algo de «espíritu deportivo» y suelen morir, dejando al lector ansioso y angustiado.

La naturaleza es ciega pero justa; los ataques sobre el campesino o el pescador (un enjambre de abejas enfurecidas, un yacaré, un parásito hematófago, una serpiente, la crecida, lo que fuese) son simplemente lances de un juego espantoso en el que el hombre intenta arrancar a la naturaleza unos bienes o recursos (como intentó Quiroga en la vida real) que ella se niega en redondo a soltar; una lucha desigual que suele terminar con la derrota humana, la demencia, las muertes o, simplemente, con la desilusión.

Hipersensible y excitable, dado a amores imposibles, frustrado en sus empresas comerciales pero aun así emocional y sumamente creativo, Quiroga abrevó en su propia vida trágica y en la naturaleza a la que estudió y padeció, con su férrea voluntad de trabajador y su sutil mirada de minucioso observador para construir una obra narrativa a la que la mayor parte de los críticos consideraron (y aún consideran) «poéticamente autobiográfica». Tal vez en este «realismo interno» u «orgánico» de las piezas de Quiroga resida el irresistible encanto que aún hoy ejercen sobre los lectores, que, sin darse cuenta, descubren en sus páginas la verdadera naturaleza del escritor que, tal vez como muy pocos en la literatura latinoamericana, fue capaz de susurrar sus propias palabras al oído, aunque a veces el murmullo se transforme en un grito desesperado.

Sus libros.

Cronología bibliográfica de publicaciones en vida del autor:

  • Diario de viaje a París (Testimonio y observaciones, Ed. Páginas de Espuma, Montevideo, 1900)
  • Los arrecifes de coral (Prosa y verso, El Siglo Ilustrado, Montevideo, 1901)
  • El crimen del otro (Cuentos, Ed. Emilio Spinelli, Buenos Aires, 1904)
  • Los perseguidos (Relato, Ed. Arnaldo Moen y Hno., Buenos Aires, 1905)
  • Historia de un amor turbio (Novela, Ed. Arnaldo Moen y Hno., Buenos Aires, 1908)
  • Cuentos de amor de locura y de muerte (Cuentos, Soc. Coop. Editorial Ltda., Buenos Aires, 1917)
  • Cuentos de la selva (Cuentos infantiles, Soc. Coop. Editorial Ltda., Buenos Aires, 1918)
  • El salvaje (Cuentos, Soc. Coop. Editorial Ltda., Buenos Aires, 1920)
  • Las sacrificadas (Cuentos escénicos en cuatro actos, Soc. Coop. Editorial Ltda., Buenos Aires, 1920)
  • Anaconda (Cuentos, Agencia Gral. de Librería y Publicaciones, Buenos Aires, 1921)
  • El desierto (Cuentos, Ed. Babel, Buenos Aires, 1924)
  • Los desterrados (Cuentos, Ed. Babel, Buenos Aires, 1926)
  • Pasado amor (Novela, Ed. Babel, Buenos Aires, 1929)
  • Suelo natal (Cuentos, Ed. Crespillo, Buenos Aires, 1931)
  • Más allá (Cuentos, Soc. Amigos del Libro Rioplatense, Buenos Aires – Montevideo, 1935)

Haruki Murakami, la soledad y el amor

Las primeras páginas de la última obra del escritor japonés, el volumen de relatos Hombres sin mujeres.

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Haruki Murakami

Vuelve Haruki Murakami (Kioto, 1949), uno de los escritores que mejor ha sabido compaginar las palabras “prestigio” y “superventas”. La última obra del autor japonés, Hombres sin mujeres, es un conjunto de siete relatos sobre la soledad que Tusquets publica en España el próximo 3 de marzo.

En una entrevista reciente en The New Yorker, Murakami explicó así el sentido del libro: “Lo que deseo transmitir en este volumen es, en una palabra, el aislamiento, y lo que éste implica emocionalmente… El título hizo presa en mí (por supuesto, también el volumen de cuentos homónimo de Hemingway), y las historias le siguieron. Cada relato surgió de las vibraciones producidas por el título”.

Dos de esos títulos proceden de canciones de los Beatles, Drive My CarYesterday. Los demás son Un órgano independiente, Sherezade, Kino, Samsa enamorado -que rinde homenaje a Kafka– y, por último, el que da nombre al volumen, Hombres sin mujeres.

El autor, que hace un mes sorprendió al mundo al abrir un consultorio sentimental en Internet, reflexiona en todos estos relatos sobre la soledad que se experimenta antes, después o incluso durante una relación amorosa. El dolor o el recuerdo de una pérdida, la incapacidad para la comunicación con la pareja, el amor no correspondido o el desconocimiento del afecto y del sexo son algunos de los temas tratados en esta colección de historias. Así, en Drive My Car, un actor contrata a una joven chófer que, poco a poco, discretamente, se convertirá en su confidente y le ayudará a enfrentarse a los fantasmas del pasado. En Yesterday, un estudiante universitario conoce a quien pronto se convertirá en su amigo, y a la novia de éste. Todo cambia cuando el amigo hace al protagonista una propuesta inesperada. Un órgano independientecuenta la historia de un prestigioso cirujano que nunca se ha casado, aunque jamás le han faltado aventuras ni mujeres. Una de ellas, sin embargo, provocará un vuelco en su vida.

En el relato titulado Sherezade, un hombre que por motivos misteriosos vive recluido, inicia una curiosa mujer con la mujer que cuida la casa. Kino narra el caso de un hombre que, tras una infidelidad de su mujer, decide abrir un bar.Samsa enamorado es un remake de La metamorfosis de Kafka en el que Gregor Samsa recibe una inesperada visita mientras las calles parecen tomadas por un ejército. Por último, Hombres sin mujeres es la historia de un hombre al que le comunican por teléfono que su mujer se ha suicidado, lo que le convierte en el segundo hombre más solo del planeta.

Aquí puede descargar y leer las primeras páginas del relato que inicia el volumen, Drive My Car.

fuente: elcultural.es